• Vie. Oct 22nd, 2021

Discovery Reports X

Las noticias que no publican los grandes medios

PRINCIPALES

¿Cuánto mide el pozo más profundo en la tierra?

PorDRX Noticias

May 9, 2021

Entre las décadas 70-80, en el norte de Rusia se realizó una perforación que llegó a su punto máximo: 12.226 metros (es más o menos la altura máxima que puede alcanzar un avión).

El “superpozo”, el más profundo del mundo, conocido como el “Pozo de Kola” fue un proyecto de prospección científica (estudiar la corteza terrestre). Las enormes perforadoras Uralmash-4E y Uralmash-15000 se encargaron de estos trabajos en los que a partir de una rama central se fueron abriendo otros pozos hasta que técnicamente fue imposible llegar más abajo, en gran medida porque a los 315º de temperatura que alcanzaba la tierra las máquinas ya no podían trabajar. El proyecto fue suspendido a la caída de la Unión Soviética y cerrado por falta de apoyo económico.

Sin embargo, en medio de la belleza natural se encuentran las ruinas de un centro soviético de investigación científica abandonado. En mitad del edificio desmoronado hay una tapa metálica pesada y oxidada incrustada en el piso de hormigón. Está sellada con un anillo de pernos metálicos gruesos e igualmente oxidados. Según algunos, esta es la entrada al infierno.

Edificio derruido

La perforación de 12,2 kilómetros es tan profunda que la gente del lugar jura que puedes escuchar los gritos de las almas torturadas del infierno. Los soviéticos tardaron casi 20 años en taladrar esa distancia.

Pero la broca aún estaba a un tercio del camino entre la corteza de la tierra hasta el manto cuando el proyecto se detuvo en el caos de la Rusia post-soviética. El pozo superprofundo de los soviéticos no es el único. Durante la Guerra Fría, hubo una carrera de las superpotencias para perforar lo más profundo posible en la corteza terrestre, e incluso para alcanzar el manto del planeta mismo. Son los japoneses los que quieren ahora tener una oportunidad.

pfshmcfjsh56pmawfhi3

«La perforación se inició en la época del Telón de Acero», dice Uli Harms, del Programa Internacional de Perforación Científica Continental, que siendo joven trabajó como científico en el pozo que construían los alemanes y que era rival del Kola Superdeep Borehole.

«Ciertamente hubo competencia entre nosotros. Una de las principales razones era que los rusos simplemente no querían compartir sus datos».

«Cuando los rusos comenzaron a perforar, afirmaron que habían encontrado agua libre, algo que la mayoría de científicos simplemente no creían», añade Harms.

Tapa oxidada

«Los científicos occidentales sabían que la corteza era tan densa a cinco kilómetros de profundidad que el agua no podía penetrar a través de ella», dice.

«El objetivo final del [nuevo] proyecto es obtener muestras reales del manto tal y como está en estos momentos», dice Sean Toczko, gerente de programas de la Agencia japonesa para Ciencias de la Tierra y el Mar.

«En lugares como Omán, puedes encontrar el manto cerca de la superficie, pero ese es el manto como era hace millones de años».

«Es la diferencia entre tener un dinosaurio vivo y el fósil de un hueso de dinosaurio», añade Toczko.

Si la Tierra es como una cebolla, llena de capas, la corteza viene a ser la delgada piel del planeta.

Maquinaria de perforación
Capas de la Tierra

El objetivo inicial fue fijado en los 15.000 metros. En el 79 se batió el récord de profundidad del mundo que ostentaba un pozo de Oklahoma (9583 m.). El nivel de 12.000 metros se pasó en el 83, y se detuvieron los trabajos alrededor de un año. En el 84, después de alcanzar los 12.066 m, hubo un derrumbamiento que cubrió de tierra unos 5000 m. Hubo que perforar otra vez a partir del nivel de 7000 m, alcanzando 12.262 m en el 89. En ese año se esperaba que la profundidad del pozo alcanzara 13.500 m a finales de 1990 y 15.000 m en 1993, pero resultó ser imposible profundizar a un nivel mayor de 12.262 m, y se detuvieron los trabajos en el 92. El motivo fue que se hizo imposible, técnicamente, el profundizar más en la corteza pues la temperatura de unos 180ºC (cuando habían calculado casi la mitad a esas cotas), hacían fluir continuamente una masa de fango e hidrógeno en ebullición.

Para los científicos, uno de los resultados más fascinantes que ha emergido de estos trabajos ha sido el hecho de no encontrar cambio de velocidades sísmicas cerca de 5 a 10 km bajo la superficie. Sorprendentemente, allí la roca está fracturada y saturada de agua. Agua que, a diferencia de la superficial, debe de haber venido de los minerales de la corteza profunda, y no ha podido alcanzar la superficie debido a la capa de roca impermeable que tiene por encima.

1499267794_023616_1499855480_noticia_normal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *